Lourdes Martino – Traductora Pública – Intérprete de Conferencias
Desde muy pequeña recuerdo tener un especial interés y un gran cariño por todo lo relacionado con el lenguaje y los idiomas en general. Siempre me cautivó la forma en que el código lingüístico que sentimos como propio, en mayor o menor medida, ocupa un lugar tan importante en la vida de todos. Luego de vivir en Estados Unidos como estudiante de intercambio de YFU, mi educación tomó el camino más natural en ese momento: cursé el profesorado de inglés como lengua extranjera (1996-1997).
Esta profesión me dio la oportunidad de crecer como persona y también de estudiar inglés a mis anchas. Diversas actividades relacionadas con dicha profesión, tales como ser docente y formadora de docentes en el Instituto Cultural Anglo-Uruguayo, y trabajar como Examinadora Oral de Cambridge English, me han permitido sentirme plena como profesional.
Unos pocos años después llegó la traducción a mi vida. La carrera de la UdelaR logró acercarme una vez más a mi lengua materna, que había dejado un poco de lado durante los años que me dediqué de lleno a la enseñanza de inglés. Me recibí de Traductora Pública en Idioma Inglés en diciembre de 2004, y me volví a enamorar del español.
Tengo mucho agradecer, ya que siempre tuve la suerte de disfrutar todos los trabajos que he realizado. La docencia y la traducción se complementan a la perfección. Según mi experiencia, la traducción constituye una actividad un poco solitaria, pero no es del todo justo etiquetarla como tal, ya que reúne a muchas personas y recursos detrás de una pantalla.
En junio de 2008 una querida alumna me propuso ser intérprete en un congreso organizado por la Facultad de Química. Disfruté muchísimo la etapa de preparación para este nuevo desafío: estudiar los materiales, investigar a los oradores, intentar prever los problemas que podía suscitarse y trabajar conjuntamente con los organizadores del evento y con mi compañera de cabina para poder así brindar una interpretación profesional. Me di cuenta entonces de que la tarea de interpretación me hacía feliz a nivel personal y también como profesional.
Para desempeñar la tarea de traductor e intérprete es necesario estudiar y actualizarse de forma permanente (aprobé el examen de la American Translators’ Association para la traducción Inglés>Español y realicé un curso anual de Intérpretes de Conferencia en el año 2010), lo cual disfruto enormemente ya que forma parte de mi esencia.
La traducción y la interpretación me dan gran satisfacción y alegría. Ya que muchas de las características que hacen a un buen intérprete―decisión, disciplina, responsabilidad, calidad, aceptación de uno mismo―constituyen cualidades a las que aspiro a nivel personal, y puesto que siempre soñé con vivir y estudiar en Londres, dediqué un año a realizar la Maestría en Interpretación otorgada por London Metropolitan University, la cual finalicé en 2012.
Es claro que esta maestría ha tenido y tendrá un rol muy importante tanto en mi carrera como en mi vida.